Uno de los errores más costosos que vemos en obra civil en Logroño es asumir la permeabilidad del suelo basándose en tablas de gabinete. La realidad de la terraza aluvial del Ebro, con sus intercalaciones de gravas, arenas y limos arcillosos, desmiente cualquier presunción. Un sondeo sin ensayo de campo es una descripción geológica, no un parámetro de diseño. Nosotros aplicamos los procedimientos Lefranc y Lugeon para obtener la conductividad hidráulica in situ, porque un caudal de filtración mal calculado infla partidas de achique o compromete la durabilidad de un muro pantalla. La granulometría de laboratorio complementa el dato de campo, pero nunca lo sustituye: el ensayo Lefranc captura la fábrica real del depósito, con sus fisuras y heterogeneidades que una muestra alterada pierde para siempre.
Un Lefranc bien ejecutado en las gravas del Ebro puede ahorrar un 30% en sistemas de bombeo provisional durante la excavación.
Consideraciones locales
En Logroño, muchas veces vemos que las excavaciones para sótanos en la zona de Madre de Dios se topan con el nivel freático colgado justo en los limos de baja permeabilidad; el agua no fluye, pero genera presiones intersticiales que empujan los trasdoses. El riesgo más subestimado es confundir un suelo poco permeable con un suelo que no transmite presión hidrostática. El ensayo Lefranc con carga variable nos da el coeficiente de consolidación secundario que explica por qué un talud estable en seco falla tras una semana de lluvia. Ignorar la permeabilidad in situ en los yesos del Keuper, que afloran parcheadamente al sur de la ciudad, puede derivar en procesos de disolución y oquedades que aceleran la subsidencia. Con el dato de campo, usted diseña el sistema de drenaje o la impermeabilización con la certeza de que el modelo hidrogeológico responde a la realidad medida.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia práctica hay entre un ensayo Lefranc y un Lugeon para mi proyecto en Logroño?
El Lefranc mide la permeabilidad en suelos y rocas blandas mediante la inyección o recuperación de agua en un tramo aislado del sondeo; es el indicado en las gravas y limos de la terraza del Ebro. El Lugeon se aplica en macizos rocosos fisurados —por ejemplo, en las calizas del Cretácico que afloran al sur— inyectando agua a presión escalonada para evaluar la conductividad de las fracturas. Si su proyecto alterna suelo y roca, programamos ambos.
¿Cuánto cuesta aproximadamente un ensayo de permeabilidad en campo en Logroño?
Un ensayo Lefranc o Lugeon individual suele moverse entre 300 y 540 euros, dependiendo de la profundidad, el número de tramos a ensayar y la accesibilidad del sondeo. Este rango incluye la movilización del equipo de inyección, la instrumentación con obturador y el informe interpretativo con las curvas de restitución.
¿Se puede hacer el ensayo en un sondeo ya perforado?
Sí, siempre que el sondeo esté estabilizado y se conozca la columna litológica. Nosotros entubamos el tramo a ensayar, colocamos el obturador y saturamos el terreno antes de iniciar las lecturas. La clave es respetar el tiempo de estabilización de presiones, especialmente en suelos finos donde la respuesta es más lenta.
¿Qué norma española regula estos ensayos?
La serie UNE-EN ISO 22282 es la referencia. La parte 2 (2013) cubre el ensayo Lefranc y la parte 3 (2012) el Lugeon. Nuestro laboratorio sigue estos procedimientos bajo acreditación ENAC, lo que garantiza que el certificado de permeabilidad que reciba sea trazable y técnicamente sólido.
¿Influye la época del año en el resultado del ensayo?
Sí, y en Logroño se nota. Tras un invierno lluvioso, el nivel freático en la llanura aluvial sube y los suelos parcialmente saturados pueden dar permeabilidades aparentes más altas. Nosotros registramos siempre la cota piezométrica al inicio y al final del ensayo, y recomendamos realizar las pruebas en la estación más desfavorable para el diseño del drenaje.